
Con esta medida, el país norteamericano busca darle mayor agilidad al sacado de visado y descomprimir el sistema mediante una prueba piloto, cuya continuidad e implementación definitiva dependerá exclusivamente de la demanda del mercado y del impacto operativo, garantizando una entrevista consular en un plazo máximo de diez días hábiles.
Sin embargo, las autoridades norteamericanas aclararon de forma taxativa que este desembolso no modifica los criterios de evaluación ni altera las posibilidades de aprobación del documento; su única función es recortar los tiempos de espera, que hoy superan el año en múltiples sedes.
CUPOS LIMITADOS Y ESPECIFICACIONES DEL PLAN
El programa piloto cuenta con regulaciones estrictas para su funcionamiento en las oficinas internacionales:
* Topes consulares: El número de lugares exprés estará limitado en cada delegación para no entorpecer ni retrasar el flujo del sistema de turnos estándar.
* Tarifa no reembolsable: En caso de que el solicitante cancele la cita o se ausente el día de la entrevista, el dinero del extra no será devuelto.
* Canales de emergencia: Las solicitudes urgentes por motivos humanitarios genuinos continuarán operando bajo sus propios carriles gratuitos e independientes.
La lista oficial con las embajadas y consulados adheridos a este esquema se publicará en las próximas semanas a través de la plataforma web oficial (travel.state.gov). Este plan de contingencia funcionará con carácter experimental hasta el 31 de diciembre de 2026. Durante ese período, el Departamento de Estado auditará el impacto en las oficinas gubernamentales antes de resolver si la medida se prorroga o se asienta de manera definitiva.
