
¿QUÉ BUSCA ARGENTINA CON ESTA INICIATIVA?
Para el Gobierno argentino, este tratado es una pieza fundamental dentro de su política local de Cielos Abiertos. El objetivo del país al liderar este bloque es muy claro:
* Más vuelos y competencia: romper con las viejas trabas bilaterales para que vuelen más aerolíneas y haya mejores tarifas para los pasajeros.
* Conectividad federal: facilitar que las provincias argentinas reciban turismo internacional de forma directa, sin tener que pasar obligatoriamente por Buenos Aires.
* Desarrollo económico: impulsar el turismo receptivo y los viajes de negocios en todo el Cono Sur.
EL OBJETIVO A LARGO PLAZO: LA NOVENA LIBERTAD
Al ser el inicio de un proceso, los cuatro países trabajarán ahora en la letra chica para abrir sus mercados de forma recíproca. La meta final y más ambiciosa de esta hoja de ruta es alcanzar la Novena Libertad del Aire. Esto significaría que, en un futuro, cualquier aerolínea de los países firmantes podría operar vuelos de cabotaje dentro del territorio de los otros socios (por ejemplo, que una aerolínea brasileña o chilena pueda realizar rutas internas dentro de Argentina, y viceversa).
Por ejemplo: Aerolíneas Argentinas podría operar vuelos internos dentro de Chile —por ejemplo, uniendo de forma directa Santiago con Punta Arenas— sin necesidad de que la ruta comience o termine en Buenos Aires. Del mismo modo, la chilena LATAM quedaría habilitada para realizar vuelos de cabotaje entre Buenos Aires y Bariloche sin la obligación de iniciar o finalizar ese trayecto en su país de origen.
