
En el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y en el Aeroparque Jorge Newbery, la modalidad será la de un paro a la japonesa. Según explicó el sindicato, los trabajadores realizarán controles y fiscalizaciones sobre aeronaves, equipos de rampa, obras, pistas y calles de rodaje, además de otras actividades vinculadas con la seguridad operacional. De acuerdo con el anuncio gremial, durante la retención se garantizarán los vuelos sanitarios, humanitarios, de traslado de órganos y oficiales.
SAN LUIS, BAJO EL RECLAMO DE ATE ANAC
En paralelo, la Coordinación Nacional de ATE en la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) difundió un comunicado, fechado el 2 de noviembre, en el que cuestionó las condiciones de funcionamiento de las terminales de San Luis y Santa Rosa de Conlara. “Denunciamos públicamente que las decisiones recientes del Gobierno Provincial de San Luis ponen en grave riesgo la operatividad y la seguridad de los aeropuertos de San Luis y Santa Rosa de Conlara”, sostuvo la organización.
Entre sus señalamientos, el gremio denunció la circulación por la vía pública de un vehículo destinado al ámbito aeroportuario. Según indicó, ese equipamiento debe operar dentro del perímetro técnico y no cuenta con las condiciones necesarias para transitar por calles o rutas. Además, cuestionó los traslados terrestres de pasajeros entre ambas terminales. En el documento, afirmó que la situación llevó a que Aerolíneas Argentinas debiera recurrir al transporte por tierra de viajeros que arriban al aeropuerto de San Luis para llevarlos hasta Conlara.
Para la actividad turística, el planteo pone el foco en la continuidad de las conexiones y en los cambios que estos traslados pueden introducir en los servicios contratados. Las denuncias sobre el uso del equipamiento y la organización de los movimientos corresponden a la posición expresada por el sindicato.
TASAS, INFRAESTRUCTURA Y SALARIOS
El comunicado también vinculó los problemas denunciados con la asignación de recursos y el cumplimiento de los compromisos salariales. “Resulta inaceptable que las tasas e impuestos que aporta cada pasajero al volar en la República Argentina no retornen al organismo que los genera ni se destinen al mantenimiento adecuado de la infraestructura”, manifestó ATE ANAC.
En ese marco, la organización reclamó una solución para las terminales puntanas, el cese del uso que considera irregular del equipamiento de pista y la restitución de fondos para sostener la seguridad operacional y los derechos laborales. “La seguridad no se negocia. El trabajo no se precariza. El salario se defiende”, concluyó el comunicado.
