
En ese contexto, Cabo Verde, Vietnam, Bahía Drake en Costa Rica, Albania y Tasmania, en Australia, presentan razones diferentes para integrar una selección de destinos emergentes. No todos parten del mismo nivel de desarrollo ni atraviesan una etapa similar. En algunos casos, el incremento de visitantes ya se refleja en la incorporación de nueva oferta; en otros, la oportunidad está asociada con la descentralización territorial o con una estrategia de crecimiento bajo criterios de sostenibilidad.
Los datos disponibles en 2026 permiten observar parte de esa transformación. Mientras Cabo Verde combinó un aumento de la actividad hotelera con la exposición generada por su primera participación mundialista, Vietnam profundizó un ciclo de expansión que también empezó a atraer a cadenas internacionales. Albania continuó aumentando su demanda dentro de Europa, Costa Rica avanzó con nuevos nodos de naturaleza y Tasmania elevó tanto las llegadas como el gasto internacional.
CABO VERDE: TURISMO, CRECIMIENTO Y EXPOSICIÓN MUNDIAL
Cabo Verde ingresó en 2026 con una dinámica de crecimiento que ya se había manifestado durante los años anteriores. El archipiélago, cuya capital es Praia, está formado por diez islas situadas en el océano Atlántico, a unos 445 kilómetros de la costa occidental de África. Según las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2026 cuenta con 516.943 habitantes, una escala que adquiere mayor dimensión frente al crecimiento de los flujos turísticos que recibe el país.
El INE informó que, solamente durante el primer trimestre, los establecimientos hoteleros recibieron 379.657 huéspedes, lo que representó una suba del 16,8% frente al mismo período de 2025. Las pernoctaciones alcanzaron 1.725.684, con un incremento interanual del 4,1%.
La demanda internacional sigue explicando prácticamente toda la actividad. De acuerdo con el mismo organismo, los no residentes concentraron el 96,4% de las entradas, frente al 3,6% correspondiente al mercado doméstico. Los hoteles fueron la principal tipología de alojamiento, con 311.068 huéspedes, equivalentes al 81,9% del total. A su vez, la estadía media fue de 4,5 noches y la tasa de ocupación-cama llegó al 65%.
El dato turístico coincidió con un factor de exposición internacional que excedió a la actividad: la participación de Cabo Verde en la Copa Mundial de la FIFA 2026. El seleccionado se clasificó por primera vez para el torneo luego de terminar en el primer lugar de su grupo de las Eliminatorias africanas. FIFA indicó que el país se convirtió al momento de la clasificación en la segunda nación menos poblada en alcanzar una Copa del Mundo.
El vínculo entre ese desempeño deportivo y la actividad turística todavía no permite establecer una relación causal en términos de llegadas, dado que el crecimiento registrado por el INE comenzó antes del Mundial. Sin embargo, sí ofrece una plataforma de exposición para un país cuya economía turística depende en gran medida de los mercados extranjeros y donde la actividad hotelera siguió expandiéndose durante el inicio de 2026.
VIETNAM ACELERA Y ATRAE INVERSIÓN HOTELERA
El Sudeste Asiático volvió a ubicarse entre las regiones con mayores movimientos de viajeros, pero Vietnam aparece como uno de los casos donde el crecimiento de la demanda ya tiene una respuesta concreta desde la oferta hotelera. Con Hanoi como capital y una población media estimada en 102,3 millones de habitantes durante 2025, el país se extiende sobre el sector oriental de la península de Indochina, limita con China, Laos y Camboya y dispone de una extensa fachada marítima hacia el este.
Según la Autoridad Nacional de Turismo de Vietnam, el país recibió 12.251.850 visitantes internacionales durante el primer semestre de 2026, un 14,9% más que en el mismo período del año anterior. Solo durante junio se contabilizaron 1.678.281 llegadas internacionales, con una suba interanual del 14,7%.
La vía aérea explicó la mayor parte del movimiento. Entre enero y junio ingresaron por avión 10.120.678 visitantes, mientras que 1.922.213 lo hicieron por vía terrestre y 208.959 por vía marítima. Asia aportó más de nueve millones de llegadas en esos seis meses. Dentro de ese universo, el mercado filipino mostró un aumento interanual acumulado del 67,6%, hasta 364.721 visitantes.
El comportamiento de la demanda está acompañado por una expansión de las principales cadenas internacionales. InterContinental Hotels Group (IHG) informó durante 2026 que cuenta con 24 hoteles abiertos en Vietnam y otros 19 establecimientos dentro de su cartera de desarrollo. En abril, la compañía firmó además un acuerdo para incorporar cuatro hoteles con más de 1.000 habitaciones dentro del proyecto Vinhomes Green Paradise Can Gio, en el área de Ho Chi Minh City. El desarrollo contempla un InterContinental de 400 habitaciones, un Crowne Plaza de otras 400, un Holiday Inn Express con 130 y un Garner Hotel también con 130.
La expansión también alcanza a Phu Quoc. Accor incluyó dentro de sus aperturas de 2026 al Rixos Phu Quoc Vietnam, previsto con más de 1.700 habitaciones y como el primer establecimiento de la marca Rixos bajo modalidad all inclusive en Asia. Estos movimientos muestran un punto relevante para el trade: el crecimiento de Vietnam no se limita a una mayor cantidad de arribos. La evolución está siendo acompañada por una ampliación de la capacidad hotelera y por proyectos de grupos internacionales en nuevos polos turísticos.
La expansión también alcanza a Meliá Hotels International. La compañía inauguró en agosto de 2026 el Meliá Aurea Nha Trang, con 207 habitaciones y suites, y ya opera 22 establecimientos en Vietnam. A su vez, mantiene seis propiedades en desarrollo, entre ellas Ocaria Retreat Mui Ne, que abrirá en 2029 con 187 unidades y será el primer hotel de The Meliá Collection en el país.
El fenómeno también permite ampliar el análisis al Sudeste Asiático. Filipinas e Indonesia forman parte de la misma región y presentan escalas diferentes, pero Vietnam ofrece actualmente una combinación de crecimiento de llegadas, nuevas inversiones y diversificación geográfica que permite utilizarlo como referencia de ese proceso regional.
BAHÍA DRAKE: UN NUEVO NODO DENTRO DE COSTA RICA
Costa Rica no es un destino emergente en términos generales. Su posicionamiento internacional en naturaleza y sostenibilidad lleva años de desarrollo. El país centroamericano, cuya capital es San José, tiene costas sobre el océano Pacífico y el mar Caribe. Dentro de ese territorio, Bahía Drake se ubica en el cantón de Osa, provincia de Puntarenas, sobre el sudoeste del litoral pacífico y en el entorno de la Península de Osa. El distrito fue creado en 2012 y tiene a Agujitas como cabecera.
La oportunidad aparece cuando el análisis se desplaza hacia zonas con menor concentración turística y con margen para ampliar la oferta. Según los registros del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), Bahía Drake contaba con 1.154 habitantes en 2022, un volumen que también permite dimensionar la escala local frente al desarrollo de su estructura turística.
Bahía Drake, en la Península de Osa, encaja en ese proceso. El Instituto Costarricense de Turismo (ICT) la incorporó dentro de su esquema de Gestión Integral de Destinos Turísticos, con un diagnóstico propio sobre infraestructura, empresas, alojamiento y desarrollo territorial.
Ese relevamiento identificó 151 empresas de hospedaje con un total de 906 habitaciones. Sin embargo, solamente nueve establecimientos, equivalentes al 6% del total, cuentan con declaratoria turística, mientras que 142 no la poseen. Además, el ICT detectó al menos 73 alojamientos no regulados, con 292 unidades habitacionales comercializadas mediante plataformas de economía colaborativa y agencias de viajes virtuales.
Estos datos muestran que el carácter emergente del destino no depende solamente de la llegada de nuevos visitantes. También está vinculado con la formalización de la oferta, la incorporación de servicios y el desarrollo de una estructura empresarial acorde con el crecimiento.
ALBANIA Y LA EXPANSIÓN DEL MEDITERRÁNEO
En Europa, Albania es uno de los casos donde el crecimiento turístico continúa reflejándose en las estadísticas de 2026. El país, con Tirana como capital, se encuentra en el sudeste europeo, dentro de la península de los Balcanes, y tiene costas sobre los mares Adriático y Jónico. Limita con Montenegro, Kosovo, Macedonia del Norte y Grecia. A 1.º de enero de 2026, su población era de 2.335.930 habitantes, según el Instituto de Estadística de Albania (INSTAT).
El organismo informó que en junio de 2026 la cantidad de visitantes alojados en establecimientos turísticos aumentó 17% interanual. INSTAT mantiene, además, una publicación mensual específica tanto de alojamientos como de movimientos fronterizos, lo que permite observar la continuidad del crecimiento durante la temporada europea.
El dato se suma al proceso que el país había registrado durante los años anteriores y que modificó progresivamente su participación en el mercado mediterráneo. La costa del Adriático y del Jónico, junto con Tirana y otras zonas del interior, comenzaron a ganar presencia en la oferta de operadores europeos.
La característica central del caso albanés es que el crecimiento no se produce en una región nueva para el turismo internacional, sino dentro de uno de los mercados de mayor competencia del mundo: el Mediterráneo. Esa ubicación coloca al país frente a destinos consolidados como Grecia, Croacia, Italia y Montenegro.
El aumento de visitantes alojados durante junio confirma que la demanda continúa expandiéndose en 2026, mientras que INSTAT mantiene disponibles indicadores mensuales de llegadas de residentes y no residentes y de noches pernoctadas. En julio, además, el organismo registró 2.826.615 ingresos de ciudadanos albaneses y extranjeros al territorio, con un crecimiento interanual del 6,1%, aunque este indicador corresponde a movimientos fronterizos y no debe interpretarse de manera directa como cantidad de turistas internacionales.
Para la industria, Albania abre una posibilidad diferente a la de otros casos de esta selección. No se trata de introducir una nueva región, sino de incorporar a la programación un mercado que crece dentro de un corredor conocido. En ese escenario, la Riviera Albanesa adquiere relevancia como producto costero, mientras Tirana funciona como puerta de entrada y nodo urbano. La evolución de conectividad aérea y capacidad hotelera será uno de los factores que definirá hasta qué punto el crecimiento observado puede sostenerse y distribuirse por el territorio.
AUSTRALIA CRECE Y TASMANIA GANA ESPACIO
Australia mantiene un peso relevante dentro del turismo internacional y, al mismo tiempo, presenta oportunidades de crecimiento fuera de sus principales centros urbanos. El país tiene a Canberra como capital y ocupa el continente situado entre los océanos Índico y Pacífico. Al sur del territorio continental se encuentra Tasmania, separada por el estrecho de Bass y con Hobart como capital estatal. La isla tenía una población estimada de 579.100 habitantes al cierre de 2025, según la Oficina Australiana de Estadísticas (ABS).
El Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) estimó que el sector de viajes y turismo aportaría 314.400 millones de dólares australianos a la economía del país en 2025, equivalentes al 11,4% del Producto Interno Bruto (PIB). Asimismo, proyectó que la actividad sostendría alrededor de 1,7 millones de puestos de trabajo, más del 11,5% del empleo nacional.
El organismo calculó, además, que el gasto de los visitantes internacionales alcanzaría 39.000 millones de dólares australianos durante 2025, casi un 22% por encima del año anterior. El dato permite dimensionar la escala del mercado dentro del cual Tasmania busca incrementar su participación. Ese contexto nacional permite observar con mayor claridad el caso de la isla. Tourism Tasmania informó que, durante el año finalizado en marzo de 2026, recibió 1,404 millones de visitantes, un 4,8% más que en el período anterior y un 6% por encima de 2019.
El gasto turístico alcanzó 3791 millones de dólares australianos, con un crecimiento interanual del 7,8%, mientras que los viajeros acumularon 12,91 millones de noches, un 1,6% más. El componente internacional explica una parte importante de esa expansión. En el año terminado en marzo de 2026, Tasmania recibió 10,1% más visitantes extranjeros, mientras que el gasto de ese segmento llegó a un récord de 758,6 millones de dólares australianos, un 36,2% más que en el período anterior. Las pernoctaciones internacionales aumentaron 17,9%, hasta 5,09 millones de noches.
China continental registró uno de los movimientos más marcados, con una suba del 58,9% en visitantes y del 99% en gasto, mientras que Hong Kong se posicionó como el mercado internacional de mayor desembolso para Tasmania. La estrategia oficial apunta además a profundizar ese crecimiento. Tourism Tasmania estableció como objetivo que para 2030 el 20% de los visitantes sean internacionales, dentro de un plan que contempla el crecimiento de la economía turística y su gestión bajo criterios de sostenibilidad.
¿CÓMO VIAJAR DESDE ARGENTINA?
Estos son las conexiones para ir a estos destinos:
* Cabo Verde: Buenos Aires–San Pablo con Aerolíneas Argentinas, LATAM, GOL, Ethiopian Airlines, Qatar Airways, Turkish Airlines o SWISS. Desde allí, conexión vía Lisboa con TAP Air Portugal hacia Sal o Praia.
* Vietnam: Emirates conecta Buenos Aires con Hanói, Ciudad Ho Chi Minh y Da Nang, principalmente vía Dubái. Turkish Airlines opera con escala en Estambul y Qatar Airways, vía Doha.
* Bahía Drake (Costa Rica): Avianca, LATAM y Copa Airlines hasta San José de Costa Rica y conexión doméstica con Sansa hacia Drake Bay.
* Albania: llegada a Tirana con conexiones en Europa: ITA Airways opera vía Roma, Turkish Airlines vía Estambul, Lufthansa vía Frankfurt y SWISS vía Zúrich.
* Tasmania (Australia): LATAM conecta Buenos Aires con Sídney vía Santiago de Chile; American Airlines y United Airlines ofrecen combinaciones vía Estados Unidos y Emirates, vía Dubái. Desde Australia continental, el último tramo se realiza en vuelo doméstico hacia Hobart.
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