
EL ORIGEN DEL CONFLICTO: UNA PISTA QUE SE ACORTA
La situación técnica que desencadena este escenario es la reconstrucción total de la pista 17-35, de 3.300 metros, y la intervención necesaria en su intersección con la pista principal 11-29. Estos trabajos, que según fuentes oficiales se vienen posponiendo desde hace casi una década, requieren que durante 18 días el aeropuerto opere exclusivamente con la pista 11-29. El problema fundamental radica en que, debido a las obras en el cruce de ambas pistas, la extensión operativa de la pista principal se verá reducida de sus 3.300 metros habituales a tan solo 1.850 metros.
Para un ojo inexperto, 1850 metros podrían parecer suficientes, pero en la aviación de larga distancia, esta distancia es una limitación crítica. Las aeronaves de fuselaje ancho o doble pasillo, como el Boeing 777, el Boeing 787 Dreamliner, el Airbus A350 o el Airbus A330, no pueden despegar con carga completa de pasajeros, carga y combustible en una pista tan corta para cubrir rutas intercontinentales. Estos aviones requieren una mayor distancia de carrera para alcanzar la velocidad de sustentación necesaria cuando operan al máximo de su capacidad.
EL MAPA DE LAS CANCELACIONES Y AJUSTES
Ante esta imposibilidad técnica, el impacto en la conectividad aérea ha sido inmediato y diverso según la política de cada compañía. Aerolíneas de peso como Air Canada, Delta Air Lines, United Airlines y Air Europa ya han tomado la decisión de no operar sus vuelos hacia Buenos Aires durante este período. Esto afecta directamente rutas clave desde centros de conexión como Madrid, Atlanta, Nueva York, Houston y Toronto. En el caso de Air Europa y United, los asientos ya han sido retirados de los sistemas de venta para las fechas afectadas.
Por otro lado, Emirates ha optado por una estrategia de triangulación: sus vuelos desde Dubái finalizarán en la escala de Río de Janeiro, sin continuar hacia Buenos Aires. Para cubrir el tramo restante, la aerolínea ofrece alternativas en conexión con GOL, que utiliza aviones de fuselaje estrecho capaces de operar en la pista reducida de Ezeiza. De manera similar, Air Canada ofrece a sus pasajeros la opción de combinar sus rutas hacia Toronto o Montreal a través de vuelos de Latam vía San Pablo.
LA EXCEPCIÓN DE AMERICAN AIRLINES Y LA ESCALA EN MONTEVIDEO
Una de las respuestas más comentadas en el sector es la de American Airlines, que ha decidido mantener parte de su operación mediante ajustes técnicos creativos, como un manera de romper todos los esquemas. Si bien suspenderá temporalmente su servicio diario a Dallas; en el caso de Miami y Nueva York, la compañía continuará con tres vuelos diarios.
Para sortear la limitación de la pista, los vuelos operados con el Boeing 777-300 despegarán de Ezeiza con una carga reducida de combustible para permitir un despegue seguro en 1.850 metros, realizando luego una escala técnica en Montevideo para reabastecerse antes de cruzar el océano hacia Estados Unidos. Esta maniobra, aunque suma tiempo de viaje y costos operativos, permite sostener la conectividad directa que otras empresas prefirieron cancelar. En este punto, desde la compañía puntualizan en que no se puede cancelar los servicios porque, tal como ocurrió en la pandemia, una vez que se para la rueda no se vuelve a reactivar.
EL DILEMA DE AEROLÍNEAS ARGENTINAS E IBERIA
La línea de bandera nacional, Aerolíneas Argentinas, se encuentra en una etapa de definiciones a la espera de lo que dictamine la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). Existe la posibilidad de que se autorice excepcionalmente la operación de aviones de fuselaje ancho en el Aeroparque Jorge Newbery, un aeropuerto habitualmente restringido a aeronaves de un solo pasillo. Por su parte, Iberia aún no ha confirmado su plan de acción, manteniendo en vilo a los pasajeros con reservas para esas fechas. Es importante destacar que las aerolíneas que operan aviones de fuselaje estrecho (un solo pasillo), como Copa Airlines, Sky, Jetsmart, Flybondi, GOL y Avianca (en sus rutas regionales), no verán afectada su operatividad normal, ya que estos aviones pueden despegar y aterrizar sin inconvenientes en pistas de 1.850 metros.
LA PREOCUPACIÓN EN EL TURISMO Y LA AVIACIÓN POR EL CIERRE DE EZEIZA
Si bien a nivel general, los diferentes actores del sector coinciden en que la obra tiene que hacerse porque desde hace muchos años se viene arreglando ese lugar de manera provisoria y ya es necesario darle una solución definitiva. Pero el problema es la fecha y la forma inconsulta en la que se comunicó que la decisión. Con respecto al primer punto, hay que recordar que empieza la temporada alta del receptivo, principalmente con el arribo de pasajeros estadounidenses de clase premium que comienzan a llegar al país. Limitarles las opciones, hace que estos viajeros opten por otros destinos, produciendo una pérdida a la actividad.
A la vez, se suman pasajeros del segmento corporativo (individual y MICE), así como también la temporada alta para Europa y mas allá, por obvias cuestiones de clima en el hemisferio norte que determinan que tanto octubre como noviembre sean los meses más aptos para viajar a la Argentina. Desde el ámbito de los agentes de viajes y operadores, desde la Faevyt hicieron principal hincapié en que es histórica la alta ocupación que las rutas long haul tienen en este periodo del año y que por eso el malestar, ya que evidentemente no hubo una evaluación de la decisión o se tuvo poca mirada sobre el impacto en la industria.
En esta misma línea, desde la Cámara Argentina de Turismo (CAT), explicaron a Mensajero que si bien entienden que puede haber razones técnicas y operativas que llevaron a determinar que esa fecha era la más apropiada para realizar las obras, hubiesen preferido que sea en otro momento. Asimismo, también reiteraron lo importante de tener en cuenta que octubre y noviembre es el arribo de turistas de mercados estratégicos y que limitar las opciones de conectividad puede modificar sensiblemente la dinámica de los servicios y eventos programados para esas fechas.
“Ya hemos expresado nuestra preocupación a las autoridades nacionales sobre el tema e invitamos a los referentes de Aeropuertos Argentina a la CAT donde nos presentaron el plan de obras y su esquema de contingencia ante el Consejo Directivo de nuestra entidad”, comentaron.
En relación con las aerolíneas, el malestar no solo está dado en las pérdidas económicas sino en que el anuncio los tomó de sorpresa porque previamente no se les consultó. En este sentido, explican que si la información hubiese sido conocida con mayor tiempo de anticipación hubiesen podido presentar su cronograma para 2026 de otra manera, que les hubiese permitido no tener meses de pérdidas de rentabilidad. Aunque, comentaron que dado que no notan que del otro lado haya interés en el diálogo, ante la disyuntiva técnica vs. comercial, priorizan la seguridad de los pasajeros y por eso aceptan la medida de Aeropuertos Argentina.
LA APUESTA AL FUTURO: UNA INVERSIÓN DE 110 MILLONES DE DÓLARES
A pesar de las complicaciones inmediatas, las obras forman parte de un ambicioso plan de modernización de Aeropuertos Argentina con una inversión que supera los 110 millones de dólares. El objetivo es transformar a Ezeiza en un centro aerocomercial más eficiente y sustentable.Entre las mejoras previstas se encuentran:
* La creación de la Plataforma Golf, con capacidad para el estacionamiento de siete aviones adicionales.
* La ampliación de la terminal de arribos domésticos en 1.200 m² y la suma de cinco nuevas puertas de embarque.
* La renovación tecnológica completa con sistemas de biometría para check-in y controles de seguridad.
* Mejoras en la Terminal de Cargas y la creación de una conexión vial directa hacia la autopista Riccheri.
* Iniciativas sustentables como una planta de tratamiento de agua por ósmosis inversa y el uso de energía renovable en posiciones de rampa
