
Las suspensiones alcanzaron a 10 vuelos durante la jornada del jueves y a otros 13 el viernes, en un contexto de fuerte incertidumbre sobre la capacidad de la compañía para normalizar su operación, especialmente a pocas horas del inicio de las vacaciones de invierno en Córdoba, Mendoza, San Juan, San Luis y Santa Fe.
De acuerdo con versiones difundidas por medios especializados, uno de los aviones de la empresa, matrícula LV-KEG, fue autorizado a realizar un vuelo ferry —sin pasajeros—, aunque finalmente no se concretó la incorporación de una cuarta aeronave al servicio comercial, como se especulaba en los últimos días.
El escenario genera preocupación entre los pasajeros, ya que las reiteradas cancelaciones se suman a una serie de inconvenientes que la empresa viene atravesando desde hace meses, con demoras, reprogramaciones y una reducción sostenida de su capacidad operativa.
A esto se agregan distintos frentes judiciales y comerciales que enfrenta la compañía, entre ellos reclamos de pasajeros, demandas laborales de exempleados y conflictos con proveedores, mientras persisten los interrogantes sobre la evolución de su situación financiera y operativa.
El contexto resulta especialmente sensible debido al comienzo de la temporada alta de invierno, cuando aumenta considerablemente la demanda de vuelos domésticos. En ese marco, la continuidad de las cancelaciones podría afectar a cientos de pasajeros que tienen previsto viajar durante el receso escolar.
Hasta el momento, Flybondi no informó oficialmente cuándo prevé normalizar su operación ni si incorporará más aeronaves para atender la demanda de las próximas semanas, por lo que la incertidumbre continúa marcando el panorama de la compañía.
