
A diferencia de lo ocurrido en meses anteriores, cuando el sector se posicionó por encima de la media impulsado por factores estacionales como la temporada de verano, en marzo el comportamiento evidenció cierta estabilidad relativa dentro del esquema general de precios.
El desempeño del rubro continúa explicado por la evolución de los servicios, que mantienen una tendencia de crecimiento por encima de los bienes. En particular, el componente de comidas fuera del hogar volvió a ser uno de los principales impulsores del segmento, reflejando la inercia de costos operativos y salariales.
Si bien la suba mensual no mostró desvíos respecto al índice general, el análisis interanual refleja una presión sostenida sobre el sector, que continúa ubicándose por encima del promedio de la economía.
Durante el inicio de 2026, el turismo había mostrado incrementos por encima del nivel general, con picos vinculados a la estacionalidad de verano y al dinamismo de la demanda. En ese sentido, el dato de marzo marca un quiebre en la tendencia reciente, con una desaceleración relativa del rubro.
Este comportamiento también puede leerse como una moderación en los precios turísticos tras el pico de temporada, en un contexto donde la demanda comienza a normalizarse.
Asimismo, el hecho de que el rubro se haya alineado con la media en marzo puede interpretarse como una señal de estabilización en el corto plazo. Sin embargo, el nivel acumulado de aumentos sigue planteando desafíos para la industria, especialmente en un escenario donde el consumidor mantiene una alta sensibilidad al precio.
