
El comportamiento, sin embargo, no fue parejo en todo el país. En julio, la Patagonia lideró los aumentos con un 4,8 %, seguida por el Gran Buenos Aires (GBA) con 3,3 %. Más atrás se ubicaron la región Pampeana (2,4 %), el Noreste y Cuyo (2% cada una) y el Noroeste, con la suba más moderada, del 1,5 %.
Detrás de esos números conviven dos problemas que el sector viene señalando hace tiempo: una carga impositiva que la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (Fehgra) considera excesiva, y una temporada de invierno que, pese a mostrar crecimiento a nivel nacional, dejó resultados más moderados de lo esperado en varias regiones. La entidad viene reclamando de forma sostenida una reducción de impuestos como Ingresos Brutos y una revisión del tratamiento del IVA para el sector, en un contexto de caída del consumo y suba de costos operativos.
En materia turística, el balance de las vacaciones de invierno mostró un panorama con matices. A nivel país, 4.6 millones de personas viajaron durante julio, un 5.9 % más que en 2025, según datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Pero el impacto económico real creció apenas un 2.5 %, y el gasto diario por turista cayó un 5.6 % en términos reales, con estadías más cortas que en temporadas anteriores.
EL PANORAMA EN LAS PROVINCIAS
En ese contexto —de presión impositiva sostenida y un invierno que rindió menos de lo que las expectativas iniciales anticipaban— se explican las diferencias que muestra el informe del INDEC entre provincias. En Neuquén, Restaurantes y hoteles aumentó un 3,6 % durante julio y encabezó las subas provinciales, mientras que en Tucumán retrocedió un 0,1 %. En la Ciudad de Buenos Aires, en tanto, el rubro avanzó un 5,3 %, con fuerte incidencia del alojamiento turístico, mientras que en Santa Fe subió un 1,5 %. En Córdoba, el IPC provincial mostró una variación general del 1,8 %, con un incremento del 2,6 % en los servicios, en un escenario que también refleja diferencias entre los distintos mercados.
“Los valores en dólares son los mismos hace años. Neuquén siempre fue un destino muy competitivo”, aseguró Joaquín García González, presidente de la Asociación Hotelera Gastronómica de la provincia. La situación que describe Ernesto Gettar, presidente de la Unión Hotelera Gastronómica de Tucumán, parte de otro indicador, pero llega a una conclusión similar. “Las tarifas no acompañan ni cerca el ritmo de la inflación”, afirmó en diálogo con Mensajero.
En Tucumán, la baja mensual del 0,1 % contrasta además con el comportamiento de un período más extenso. Restaurantes y hoteles acumula un incremento del 23,5 % durante 2026 y del 40,8 % interanual, frente al 18,9 % y 33,6 %, respectivamente, del índice general de la provincia. Para Gettar, observar únicamente la variación mensual no alcanza para explicar la situación de los establecimientos. “Nuestros costos directos están dados por materia prima, alimentos y bebidas, servicios y sueldos. Son los tres grandes rubros que manejamos”, señaló.
EL LÍMITE PARA TRASLADAR LOS COSTOS
La dificultad aparece cuando los empresarios intentan incorporar esos incrementos a los precios finales. En Neuquén, García González reconoció que los establecimientos optaron por absorber una parte. “Lo que está haciendo el empresariado es absorber ese aumento de costo para ser competitivo”, explicó.
“Los empresarios están tratando de no trasladar los aumentos a las tarifas para seguir siendo competitiva”, agregó el dirigente, quien destacó que la amplitud de la oferta hotelera y gastronómica provincial también obliga a cuidar los valores. Gettar planteó una situación semejante desde Tucumán, aunque puso el foco sobre la capacidad de consumo. “No se puede volcar los aumentos al precio porque el turista no tiene capacidad de compra. Cuando se modifican un poquito los precios, bajan inmediatamente las ventas”, sostuvo.
La competitividad aparece así como uno de los factores que condicionan las decisiones tarifarias en ambas provincias. “Hay mucho esfuerzo por parte de los empresarios para que el pasajero venga y tener precios competitivos”, afirmó García González. Según el representante neuquino, tanto la hotelería como la gastronomía vienen sosteniendo sus valores pese a los mayores gastos.
Desde Tucumán, Gettar también rechazó que las tarifas finales sean elevadas frente a otros mercados. “A nivel regional nuestros precios son los más competitivos. Las tarifas nuestras son de las más bajas”, indicó. El dirigente tucumano sostuvo que el problema se encuentra, en cambio, en la diferencia entre las entradas y las salidas que se requieren para mantener un establecimiento en funcionamiento. “Los costos de funcionamiento son muy desproporcionados con las ventas”, resumió.
ENERGÍA, VOLUMEN Y RENTABILIDAD
Dentro de esa estructura, Gettar identificó a los servicios como uno de los principales puntos de presión. Según aseguró, los alojamientos presentan un gasto fuerte en materia de costos. “Existen hoteles en Tucumán que afrontan facturas eléctricas de hasta 60 millones de pesos mensuales. Otros establecimientos, más chicos, pagan más de 15 millones. En gastronomía, el desembolso ronda entre tres y cinco millones de pesos”, subrayó.
“La energía no me puede representar más de un 3 % de mi venta porque yo no vendo energía. Ahora, si me representa el 10 %, estoy liquidado”, planteó. En Neuquén, en cambio, García González puso el acento sobre el volumen como herramienta para sostener la ecuación. La capital provincial tiene una participación relevante del segmento corporativo, mientras la cordillera presenta un perfil turístico consolidado.
“Al haber trabajo y haber mucho movimiento, eso nos permite también ser competitivos porque tenemos volumen”, explicó. Ese movimiento, según el dirigente, permite justificar parte del esfuerzo realizado para contener las tarifas. “El que está cuidando los costos tiene volumen como para justificar ese aguante que se está haciendo de subir los precios”, señaló García González.
En Tucumán, donde Gettar advierte una demanda más limitada, la respuesta empresarial pasa por ajustar otros componentes de la operación. “El empresario tucumano está sosteniendo la actividad a pulmón, con grandes esfuerzos, con endeudamiento y con la esperanza de que esto cambie”, subrayó.
¿HASTA CUÁNDO PUEDEN SOSTENERSE LAS TARIFAS?
Neuquén presenta, por ahora, una expectativa de mayor estabilidad. García González consideró que el mercado cuenta hoy con referencias más claras que en años anteriores. “Ya hay precios de referencia. Años atrás no teníamos ni idea de cuánto valía un producto”, afirmó.
El panorama en Tucumán es más incierto. Gettar vinculó una eventual recuperación con una mejora de los ingresos y el consumo, y fue tajante respecto a los picos de demanda: “Se puede tener un fin de semana de mucho éxito y eso oxigena, pero es un ratito. Tenés que vivir 365 días”.
