
La decisión fue anunciada el miércoles 14 de octubre por el primer ministro portugués, Luis Montenegro. Lufthansa presentó una oferta de 1.025 millones de euros, un 16 % superior a la de Air France-KLM, su competidor en la licitación. Además del monto, el Gobierno portugués evaluó los planes de desarrollo de los candidatos, sus estrategias de crecimiento y la sostenibilidad del negocio a largo plazo.
BRASIL, UNA PIEZA CENTRAL DE LA OPERACIÓN
TAP se destaca por su posición en las rutas entre Brasil y Europa. Esa presencia le ofrece a Lufthansa una oportunidad para ampliar su participación en el mercado sudamericano a través de una compañía con una red ya consolidada.
El director general de Lufthansa, Carsten Spohr, celebró la posibilidad de incorporar una aerolínea fuerte y destacó que la operación permitirá reforzar la posición del grupo en el Atlántico Sur. El atractivo de TAP también se extiende a sus conexiones con África y Estados Unidos, donde cuenta con importantes derechos de aterrizaje. La compañía portuguesa opera un centenar de aviones Airbus y tiene unos 7.700 empleados.
AIR FRANCE-KLM LAMENTÓ QUEDAR AFUERA
La elección de Lufthansa dejó fuera del proceso a Air France-KLM, que se declaró “naturalmente decepcionada de no haber sido seleccionada”. Sin embargo, el grupo franco-neerlandés aseguró que examinará todas las opciones para reforzar su presencia en Portugal y América del Sur. La reacción muestra que su interés por ambos mercados continúa, aunque la incorporación de TAP haya quedado en manos de su competidor.
International Airlines Group (IAG), matriz de British Airways e Iberia, también había considerado presentar una oferta para incorporar la red de la portuguesa, pero finalmente abandonó la contienda.
EL ESTADO PORTUGUÉS CONSERVARÁ EL CONTROL
La operación contempla una participación minoritaria inicial para Lufthansa. El Estado portugués mantendrá al menos el 50,1 % de las acciones y el 5 % restante quedará reservado para los trabajadores. La adquisición todavía está sujeta a las aprobaciones de las autoridades competentes. Por lo tanto, la adjudicación de la licitación constituye un avance en el proceso de privatización parcial, mientras Portugal conserva la mayoría accionaria.
TAP fue renacionalizada en 2020 para contener las pérdidas provocadas por la pandemia. A cambio de una ayuda pública de 3.200 millones de euros, debió implementar un plan de reestructuración iniciado en 2021 bajo la supervisión de la Comisión Europea. La llegada de Lufthansa como socio abre una nueva etapa para la aerolínea y coloca a su red sudamericana, especialmente las conexiones con Brasil, en el centro de la estrategia del grupo alemán.
