
El conflicto se intensificó tras las declaraciones del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, quien defendió en redes sociales el recorte en la estructura del SMN. Desde el gremio, la respuesta fue inmediata y con fuertes críticas.
“Miente descaradamente. Todos los datos e información para intentar justificar el vaciamiento del SMN son falsos. Las cesantías no solo dejarán a cientos de familias en la calle, sino que ponen en riesgo servicios vitales como las alertas tempranas y los vuelos”, afirmó Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE Nacional.
Desde el sindicato advierten que el recorte —que alcanzaría a unos 240 trabajadores, cerca del 30% del personal civil— impacta directamente en la capacidad operativa del organismo. En particular, señalan que la reducción de personal ya afecta el funcionamiento de estaciones meteorológicas y limita la cobertura en horarios nocturnos, generando “ventanas sin observación” de hasta 12 horas.
En clave turística y aerocomercial, el conflicto no es menor. La provisión de datos meteorológicos precisos resulta esencial para la planificación de vuelos, despegues y aterrizajes, así como para la seguridad operacional. Una interrupción del servicio podría traducirse en demoras, reprogramaciones y complicaciones para pasajeros en plena antesala de la temporada alta de invierno.
ATE, por su parte, no solo exige la reincorporación de los trabajadores despedidos, sino también una política activa de inversión y modernización del organismo. “Si el Gobierno realmente quiere mejorar el sistema, debe invertir en tecnología y recursos humanos, no desmantelarlo”, concluyó Aguiar.
De no mediar acuerdo, el paro del 30 se perfila como un nuevo foco de tensión con impacto directo en la industria turística y el transporte aéreo en Argentina.
