
Durante marzo, ingresaron 824,3 mil visitantes no residentes, con 509,6 mil turistas, lo que representó un incremento interanual del 6,3%. Sin embargo, las salidas al exterior alcanzaron los 1,5 millones de visitantes, incluidos 1.061,8 mil turistas, generando un saldo negativo de 704,8 mil visitantes internacionales.
Este desbalance se explica por la fuerte incidencia del turismo emisivo, que si bien mostró una caída del 19,9% interanual, sigue duplicando al receptivo en términos absolutos.
En cuanto al origen de los visitantes que llegan al país, Europa se mantiene como el principal mercado emisor, seguido por Estados Unidos y Canadá, y Brasil, consolidando su peso dentro del turismo internacional hacia Argentina.
Por el lado de la demanda emisiva, los destinos regionales concentran la mayor parte del flujo, con Brasil, Uruguay y Chile como principales elecciones de los argentinos, lo que reafirma la predominancia del turismo de cercanía.
A nivel operativo, la conectividad aérea continúa siendo el principal canal de ingreso, concentrando más de la mitad de las llegadas internacionales, en línea con el rol estratégico de los aeropuertos de Buenos Aires como principales hubs del país.
Con estos números, el primer trimestre del año consolida una dinámica de crecimiento moderado en el turismo receptivo, pero con un déficit estructural marcado por la salida de divisas vinculada al turismo emisivo, un factor que sigue condicionando al sector en el escenario actual.
