
Según informó Ryanair en un comunicado, una ventanilla de pasajeros se desprendió durante el vuelo, lo que obligó a la tripulación a aplicar los procedimientos de emergencia y retornar de inmediato. Tras el aterrizaje, los pasajeros fueron trasladados nuevamente a la terminal, mientras que uno de los ocupantes recibió asistencia médica en tierra. La compañía también indicó que dispuso una aeronave de reemplazo para que los viajeros pudieran continuar su itinerario hacia Memmingen ese mismo día.
Los testimonios de los pasajeros describen que, instantes después del despegue, se escuchó un fuerte estruendo seguido por el despliegue automático de las máscaras de oxígeno debido a la pérdida de presión en la cabina. Algunos testigos aseguraron que un pasajero ubicado junto a la ventanilla afectada fue parcialmente arrastrado por la fuerza del aire antes de ser sujetado por otras personas que viajaban a bordo. Sin embargo, las autoridades aeronáuticas no confirmaron oficialmente esa versión ni brindaron precisiones sobre la gravedad de las lesiones sufridas por el pasajero.
INVESTIGACIÓN EN CURSO
Las causas que originaron el incidente todavía no fueron establecidas y continúan bajo investigación. Entre las versiones difundidas por medios locales figura la posibilidad de que un fragmento proveniente de uno de los motores hubiera impactado contra la ventanilla, aunque Ryanair evitó pronunciarse sobre esa hipótesis y señaló que será la investigación técnica la que determine qué ocurrió. La Autoridad de Aviación Irlandesa informó que está al tanto del caso y que colaborará con las autoridades de Grecia y Malta si así se le solicita.
Según trascendió, la aeronave involucrada es un Boeing 737 con 18 años de servicio. Los investigadores analizarán si existió algún desperfecto estructural, una falla de mantenimiento o cualquier otro factor que pudiera haber provocado el desprendimiento de la ventanilla. El objetivo será reconstruir la secuencia del incidente y determinar si fue consecuencia de una falla mecánica o de otro tipo de evento durante la operación del vuelo.
Si bien las despresurizaciones de cabina son consideradas emergencias aeronáuticas, este tipo de episodios son excepcionales en la aviación comercial. Las aeronaves modernas están diseñadas para responder a este tipo de situaciones mediante protocolos específicos que incluyen el despliegue automático de las máscaras de oxígeno y un descenso controlado hasta una altitud segura. En este caso, la tripulación pudo completar el procedimiento y aterrizar la aeronave sin inconvenientes mayores, mientras las autoridades avanzan con la investigación para determinar qué originó el desprendimiento de la ventanilla.
