
El resort cuenta con las distinciones Forbes Five-Star y AAA Five-Diamond y se distingue por su arquitectura de 27 pisos, las vistas al océano Atlántico y el acceso directo a playas de arena blanca. Su concepto combina hospitalidad de alta gama, diseño y experiencias personalizadas, con la gastronomía como uno de los ejes de su propuesta.
NUEVOS REFERENTES PARA LA GASTRONOMÍA DEL RESORT
Brent Devlin asumió como chef ejecutivo, con la responsabilidad de supervisar las operaciones culinarias del establecimiento y la propuesta de BH Prime, su restaurante insignia. El profesional suma más de dos décadas de trayectoria en hoteles de lujo, entre ellos JW Marriott Austin y establecimientos de Dubái, como Prime68 Steakhouse.
El equipo también incorporó a Seamus Dooley como director de Alimentos y Bebidas. Sommelier titulado, cuenta con experiencia en propiedades reconocidas por Forbes y establecimientos recomendados por la Guía Michelin, como Rosewood Sand Hill y The West Hollywood EDITION. Su función estará centrada en coordinar y desarrollar experiencias gastronómicas que acompañen el posicionamiento del resort.
La renovación del equipo apunta a fortalecer la identidad de los distintos espacios y a ampliar las alternativas disponibles para huéspedes y visitantes.
ATLANTIKÓS APUESTA POR LA COCINA GRIEGA
Uno de los principales cambios se desarrolla en Atlantikós, que inicia una nueva etapa bajo la dirección del chef de cuisine Dimitris Dimoudis. Nacido en Grecia, el cocinero estará al frente de una propuesta que busca recuperar los sabores y las técnicas tradicionales de su país, con una presentación contemporánea.
Su trayectoria incluye experiencias en GAIA Mónaco y The Ritz-Carlton Doha, donde recibió el reconocimiento Taste of Qatar. En Atlantikós, su trabajo se orienta a combinar ingredientes de calidad y técnicas de la cocina griega para ofrecer una experiencia mediterránea en el entorno de la piscina.
La propuesta se complementa con La Gourmandise, un espacio de inspiración francesa dedicado a la pastelería artesanal y al tradicional té de la tarde. El restaurante amplía las opciones para quienes buscan una pausa gastronómica durante la jornada, con una oferta centrada en los postres y los rituales clásicos de la hospitalidad europea.
EL RITUAL DEL CHAMPAGNE EN THE ST. REGIS BAR
La experiencia gastronómica y social del resort continúa al caer la tarde en The St. Regis Bar. Cada día a las 18, el espacio realiza el tradicional ritual del sabraje de champagne, una práctica asociada a la historia de la marca y a la figura de Napoleón Bonaparte.
El encuentro combina música en vivo y champagne, junto con el Bal Harbour Bloody Sunrise, un cóctel de la casa vinculado con la tradición del Bloody Mary. Esta última bebida fue creada por Fernand Petiot en 1934 en el King Cole Bar de The St. Regis New York.
El bar funciona así como uno de los puntos de encuentro del establecimiento, con una propuesta que integra coctelería, ambientación y rituales propios de la hotelería de lujo.
BIENESTAR, PISCINAS Y ACCESO AL ATLÁNTICO
Más allá de la gastronomía, The St. Regis Bal Harbour Resort completa su oferta con instalaciones orientadas al descanso y al bienestar. The St. Regis Spa ocupa una superficie de 1.300 metros cuadrados y ofrece tratamientos que incluyen masajes restauradores y cuidados faciales avanzados.
Las instalaciones recreativas contemplan dos ambientes diferenciados: una piscina familiar y otra reservada para mayores de 18 años. A esto se suman el acceso directo a la playa y un gimnasio equipado para quienes desean mantener sus rutinas de actividad física durante la estadía.
Con la renovación de su equipo culinario y la evolución de sus restaurantes, el resort busca consolidar una propuesta integral en la que la gastronomía, el bienestar y el servicio personalizado formen parte de una misma experiencia frente al mar de Florida.
