
La inversión para esta obra resultó impactante: 433 millones de dólares (400 millones de francos suizos). Con este presupuesto, el parque aspiró a atraer entre 700.000 y un millón de visitantes anuales, superando ampliamente las cifras actuales de su fábrica tradicional en Broc.
UNA EXPERIENCIA DE SEIS HORAS ENTRE BOMBONES
El desarrollo no se limitó a una simple visita guiada. El complejo diseñó un concepto de “turismo total” que incluyó:
* Infraestructura hotelera: una oferta de alojamiento pensada exclusivamente para familias y varios restaurantes temáticos.
* Cacao Greenhouse: un invernadero sombreado por cacaoteros donde se explicará el origen botánico del fruto y el rol clave de la leche suiza.
* Flying Theatre: una atracción tecnológica que permitirá a los turistas “volar” sobre los paisajes más icónicos de Suiza.
IMPACTO ECONÓMICO Y PLAZOS
El proyecto, que empezó a gestarse en 2018, entró ahora en su fase de información pública. La organización estimó que la apertura de la primera fase será en 2030, aunque planeó una preapertura especial entre finales de 2027 y mediados de 2028 para los más ansiosos.
Además del atractivo turístico, la iniciativa generó entusiasmo en la región por su impacto laboral, ya que previó la creación de más de 300 puestos de trabajo. De esta manera, la fábrica que produce a escala comercial desde 1898 buscó modernizar su legado, ofreciendo desde talleres de atemperado con maestros chocolateros hasta recorridos históricos que conectan el mundo azteca con la producción industrial del siglo XXI.
