
La medida buscó actualizar el tratamiento fiscal aplicable a ciertos actores del ecosistema financiero digital y de pagos, en sintonía con los avances tecnológicos y los nuevos marcos regulatorios del sector.
Las nuevas exenciones abarcaron a las cuentas utilizadas por agentes de pagos y cobranzas por cuenta de terceros, proveedores de servicios de activos virtuales registrados ante la CNV, empresas operadoras de sistemas de tarjetas de crédito o débito, y transportadoras de caudales registradas ante el BCRA. Sin embargo, a pesar de manejar dinámicas transaccionales similares, el turismo quedó afuera de este beneficio.
Actualmente, la carga tributaria del Impuesto al Cheque ronda el 1,2% sobre cada operación. Al actuar como intermediarias de importantes flujos de dinero, este porcentaje significó un costo financiero considerable y acumulativo para las agencias.
MIENTRAS TANTO, EL TURISMO ESPERA
La exclusión de la actividad encendió nuevamente los reclamos de los principales referentes de la industria, quienes remarcaron el impacto negativo que la falta de exención provoca sobre sus ingresos.
Martin Romano, CEO de Atrápalo Argentina, expresó la urgencia de la medida: “Sería ideal que lo puedan aplicar a turismo. Nosotros somos intermediarios y ese impuesto nos termina costando más del 10 % de nuestro margen de ingreso. Esperemos que pronto sea aplicada la excepción a turismo”.
Por su parte, Fabricio Di Giambattista, titular de Columbia Viajes, hizo hincapié en que la resolución final depende netamente de una cuestión de agenda oficial: “La verdad que siempre se dijo y se sostuvo que no se podía modificar porque todos los sectores tenían alguna competitividad respecto del impuesto a débito y crédito y que no se podía modificar parcialmente porque cada sector tenía su implicancia. Ahora está liberado para el sector financiero y queda a las claras que todo es decisión política y en este momento no está dada como para liberarla para el sector turístico, sino ya lo hubiesen liberado en algún momento o en este precisamente”.
Y concluyó respecto al futuro del sector: “Lo que queda claro es que cuando decidan impulsar la actividad turística, sin duda lo tendrían que liberar. Y bueno, volvemos al tema de la decisión política y las diferencias entre uno y otros sectores que, lamentablemente, nuestro sector sigue esperando esa respuesta”.
