
PRIORIDAD EN ZONAS TURÍSTICAS Y FACILIDADES PARA INVERSORES
Uno de los puntos de mayor impacto para nuestro sector ha sido la autorización para que los cubanos (residentes o en el exterior) puedan adquirir inmuebles estatales “caso por caso”, otorgando explícitamente prioridad a las zonas turísticas. Esto ha abierto la puerta a un fuerte desarrollo inmobiliario y de hospitalidad en los destinos más codiciados de la isla.
Además, con las nuevas medidas se ha eliminado la obligatoriedad de que los inversores extranjeros se asocien únicamente con el Estado; a partir de ahora podrán entrar directamente en negocios privados gracias a que se han simplificado drásticamente los pasos para abrir o convertir empresas.
DE FRANQUICIAS GLOBALES A UNA NUEVA EXPERIENCIA PARA EL VIAJERO
La reforma no solo ha tocado lo macroeconómico, sino que promete cambiar el paisaje urbano y la oferta gastronómica que recibirá el turista. Grandes cadenas internacionales y franquicias globales de comida rápida y cafeterías (como McDonald’s, Burger King, KFC o Starbucks) podrían tener la oportunidad de operar en la isla en el corto plazo.
A esto se ha sumado una mayor autonomía para las empresas y los municipios, el fomento del comercio exterior, la liberalización en la venta y distribución de combustible (clave para el transporte turístico) y la autorización para que los privados operen casas de cambio y manejen cuentas en divisas, facilitando el flujo financiero.
