
La entrada en vigor del nuevo marco para la también conocida como Hidrovía no solo devela previsibilidad operacional para este corredor estratégico, sino que viene acompañada de un anuncio determinante: la reducción de la tarifa de peaje. Para los operadores turísticos de cruceros, donde los itinerarios y la distribución de los buques se planifican con hasta dos años de anticipación, la previsibilidad de los costos y la eficiencia regulatoria son factores definitorios para ratificar o expandir escalas en el cono sur.
PREVISIBILIDAD DE COSTOS: LA CLAVE PARA EXPANDIR LA OFERTA EN SUDAMÉRICA
La decisión de bajar las tasas de navegación impacta de forma directa en la estructura de costos de las grandes navieras globales. En un sector altamente competitivo, cada escala se evalúa minuciosamente. Con canales de acceso más eficientes y tarifas reducidas, la Argentina se vuelve considerablemente más atractiva frente a otros puertos de la región. De acuerdo con los analistas de CLIA, una vía navegable moderna y ágil propiciará de forma inmediata la incorporación de nuevos destinos a las grillas operativas de las empresas, incrementará la frecuencia de recaladas de buques de última generación y elevará de manera orgánica el flujo de pasajeros extranjeros que ingresan al territorio nacional.
“La firma de este contrato constituye un paso muy positivo para la Argentina y para todos los sectores que dependen de la Vía Navegable Troncal. La reducción de la tarifa de navegación representa una señal concreta de mayor competitividad y previsibilidad operativa”, expresó Marco Ferraz, director ejecutivo de CLIA para Sudamérica.
Además, destacó el diálogo constructivo mantenido con el sector público nacional, ponderando el rol que desempeñó la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (Anpyn). “Valoramos especialmente el diálogo permanente y el acompañamiento brindado por las autoridades, y destacamos la agenda de trabajo conjunta que ya se encuentra en marcha para continuar avanzando en la simplificación de procesos y la mejora de las condiciones de funcionamiento”, apuntó el directivo regional.
IMPACTO SOCIOECONÓMICO MÁS ALLÁ DEL PUERTO
La actividad de cruceros representa mucho más que un barco amarrado en un muelle. Su dinamismo se traduce en una extensa cadena de valor federal que derrama recursos de forma directa e indirecta en la economía interna. Operadores de excursiones, guías locales, agencias de viajes, transportistas, locales gastronómicos, comercios minoristas y proveedores de servicios marítimos se ven beneficiados con la llegada de cada buque.
Para poner en perspectiva el peso real del sector, el último Estudio de Impacto Económico de la temporada 2024/2025 elaborado por CLIA arrojó números elocuentes:
* 602.000 pasajeros de cruceros recibidos en puertos argentinos.
* US$ 374,2 millones de impacto económico total generado.
* 22.000 puestos de trabajo (entre empleos directos e indirectos) sostenidos por la actividad a nivel nacional.
Estos resultados demuestran la capacidad del sector para captar divisas extranjeras, incentivar la inversión privada y promover el desarrollo socioeconómico de las ciudades portuarias y las economías regionales integradas en los itinerarios de navegación.
UN FUTURO BASADO EN LA ARTICULACIÓN PÚBLICO-PRIVADA
De cara al mediano y largo plazo, CLIA ratificó su compromiso de mantener una mesa de trabajo coordinada con el nuevo concesionario de la VNT, la ANPYN, la Secretaría de Turismo y las administraciones de los puertos locales. Con destinos turísticos consagrados en el plano internacional y una ubicación geográfica de gran relevancia estratégica, la continuidad de políticas destinadas a simplificar trámites, reducir la burocracia portuaria y apuntalar la competitividad económica será el factor determinante para sostener el crecimiento de la actividad turística en el tiempo.
