
La comparación con el mismo período de 2025 muestra que la Argentina recibió más turistas internacionales y que ese mayor flujo permitió incrementar los ingresos generados por la actividad. Sin embargo, al profundizar sobre los indicadores aparece una situación que, a primera vista, parece contradictoria. Mientras el gasto total avanzó con fuerza, el gasto diario promedio prácticamente se mantuvo estable y la estadía promedio incluso mostró una leve reducción.
La respuesta no aparece en un único indicador, sino en la combinación de múltiples variables que releva la propia encuesta. Para comprender qué hay detrás de esos números, Mensajero dialogó con los economistas Joaquín Escardó y Matías Cohen, quienes analizaron los dos periodos y detallaron las variables de gasto por parte los viajeros extranjeros.
LA CUENTA DETRÁS DEL CRECIMIENTO
Los datos oficiales muestran que durante el segundo trimestre de 2026 ingresaron al país 562.500 turistas extranjeros, frente a los 461.700 registrados durante el mismo período del año anterior. De acuerdo con la ETI del Indec, eso representa un crecimiento interanual del 21,8 %. Como consecuencia, el gasto total del turismo receptivo pasó de 534,8 millones de dólares a 608,8 millones de dólares, lo que significó un incremento del 13,8 %.
Sin embargo, otras dos variables evolucionaron de manera muy diferente. El gasto diario promedio apenas pasó de 86,3 a 87,3 dólares, mientras que la estadía promedio descendió de 13,6 a 12,4 noches. En otras palabras, el ingreso de divisas no aumentó porque cada turista haya gastado mucho más durante su viaje, sino porque la Argentina recibió un volumen considerablemente mayor de visitantes.
“Lo explicaría más por un cambio en la composición de los pasajeros que porque realmente estén gastando más”, comentó Escardó. A su entender, el dato del gasto promedio diario no alcanza para sostener que el comportamiento del turista extranjero cambió de manera significativa. “La primera lectura podría llevar a pensar que cada visitante destinó más dinero a su viaje. Pero los promedios también cambian cuando cambia el tipo de pasajero que llega al país”, explicó.
NO TODOS LOS MERCADOS EVOLUCIONARON IGUAL
La propia Encuesta de Turismo Internacional aporta elementos que respaldan esa mirada. Durante el segundo trimestre crecieron con fuerza mercados como Brasil, Estados Unidos y Canadá, además del grupo denominado “Resto de América”. En sentido contrario, Uruguay registró una caída cercana al 30 % en la cantidad de turistas que ingresaron al país.
Para Escardó, esa modificación en la composición del receptivo tiene un impacto directo sobre el promedio general. “No es lo mismo que aumente la participación de turistas brasileños o estadounidenses que la de mercados limítrofes. Cada uno tiene patrones de consumo distintos y eso modifica naturalmente el promedio”, sostuvo.
El análisis también encuentra respaldo al observar el gasto diario de cada nacionalidad. Mientras algunos mercados incrementaron su desembolso respecto del año anterior, otros registraron caídas. Brasil pasó de 115,8 a 112,6 dólares diarios; Estados Unidos y Canadá descendieron de 107,1 a 97,9 dólares, mientras que Paraguay aumentó de 64 a 113,3 dólares y Uruguay de 111 a 119,3 dólares, según la ETI.
UN CAMBIO ESTADÍSTICO O UN NUEVO PERFIL DE VISITANTE
Aunque Escardó interpretó que el crecimiento del gasto promedio diario responde principalmente a una modificación en la composición de los mercados emisores, Marcos Cohen Arazi consideró que ese mismo fenómeno refleja un cambio más profundo dentro del turismo receptivo. “Está viniendo un turista de más lejos y, en general, de mayor ingreso”, afirmó. Para el economista, la explicación no pasa únicamente por el promedio del gasto, sino por la evolución del propio mercado internacional. Los datos de la ETI acompañan parte de esa lectura. De acuerdo con el Indec, durante el segundo trimestre el ingreso de turistas por vía aérea creció un 19 % respecto del mismo período de 2025, mientras que el turismo receptivo por vía terrestre cayó cerca de un 10 %.
Para Cohen Arazi, ese comportamiento modifica naturalmente el perfil de quienes visitan el país. “El pasajero que llega por vía aérea suele provenir de mercados de larga distancia. Generalmente permanece más tiempo, tiene un mayor nivel de ingreso y una capacidad de gasto superior”, explicó.
EL NUEVO MAPA DEL TURISMO RECEPTIVO
La propia Encuesta de Turismo Internacional muestra que el crecimiento del receptivo no fue homogéneo. Brasil pasó de 127.700 turistas durante el segundo trimestre de 2025 a 152.500 en igual período de este año, una suba del 19,4 %. Estados Unidos y Canadá crecieron todavía más: de 57.600 a 77.000 visitantes, lo que representó un incremento del 33,8 %. También aumentó el denominado “Resto de América”, que pasó de 90.200 a 113.000 turistas (25,3 %).
En sentido contrario, Uruguay descendió de 9400 a 6700 visitantes (-29,3 %). Para Cohen, esos movimientos permiten hablar de un turismo receptivo diferente al de un año atrás. “Lo que vemos es un crecimiento de mercados que históricamente tienen una capacidad de consumo superior. Esa transformación empieza a modificar el perfil del visitante internacional que recibe la Argentina”, analizó.
Escardó coincide en el diagnóstico sobre el cambio de composición, aunque evita atribuirle una tendencia consolidada. “No hay ningún factor que me permita afirmar que el turista extranjero decidió gastar más dinero. Lo que sí veo es que cambió el origen de parte de los visitantes y eso modifica los promedios”, explicó.
CUANDO LOS PROMEDIOS ESCONDEN HISTORIAS DISTINTAS
La evolución del gasto diario por nacionalidad reafirma que el comportamiento del receptivo estuvo lejos de ser uniforme. Para Escardó, la dispersión entre mercados que redujeron su desembolso y otros que lo incrementaron confirma que el dato agregado debe interpretarse con prudencia. “No hay un comportamiento parejo. Hay mercados donde el gasto aumenta y otros donde disminuye”, afirmó.
Cohen Arazi comparte que el análisis no puede reducirse al gasto diario, aunque pone el foco en la procedencia. “También hay que observar quiénes están llegando. Cuando aumenta el peso de determinados mercados internacionales, el turismo receptivo empieza a adquirir características diferentes”, sostuvo.
UNA RECUPERACIÓN QUE TODAVÍA TIENE RECORRIDO
Más allá del debate sobre el gasto promedio, ambos economistas coinciden en que el turismo receptivo argentino aún se encuentra lejos de su potencial. Para Cohen Arazi, el crecimiento registrado durante el semestre representa una señal positiva, aunque insuficiente para recuperar el terreno perdido frente a otros destinos de la región.
“Hace veinte años Argentina recibía una cantidad de turistas similar a la de Perú, Chile y Colombia juntos. Hoy esos países multiplicaron su turismo internacional y nosotros crecimos mucho menos”, recordó. A su entender, la estabilidad macroeconómica y la competitividad serán determinantes para consolidar la recuperación del receptivo durante los próximos años.
Escardó, en cambio, insiste en que antes de hablar de una tendencia conviene seguir la evolución de los próximos semestres. “Si dentro de seis meses el gasto promedio baja dos puntos, no me sorprendería. Por eso creo que hay que mirar los datos con perspectiva y no quedarse únicamente con un promedio”, concluyó.
