
El informe advierte que la industria del viaje debe comenzar a reconfigurar su infraestructura tecnológica: en lugar de seguir invirtiendo millones en el desarrollo y mantenimiento de aplicaciones propias, las empresas del sector deberán enfocar sus esfuerzos en desarrollar APIs inteligentes capaces de conectarse directamente a los dispositivos que el propio viajero ya lleva puestos.
DE LAS PANTALLAS A LA COMPUTACIÓN ESPACIAL
Durante la última década, aerolíneas, hoteles y agencias de viajes en línea (OTA) volcaron sus presupuestos en aplicaciones para almacenar tarjetas de embarque, abrir habitaciones o gestionar reservas. Sin embargo, para el usuario, la fricción de descargar, actualizar y alternar entre múltiples plataformas sigue siendo un inconveniente. Según proyecciones de IDC, el mercado de gafas inteligentes alcanzará las 43 millones de unidades para 2029.
Los nuevos dispositivos portátiles prometen eliminar las pantallas para reemplazarlas por una computación espacial integrada a la vida cotidiana. Este movimiento ya muestra números sólidos: Meta y EssilorLuxottica vendieron más de 7 millones de anteojos inteligentes en 2025 (triplicando el volumen del año anterior), mientras gigantes como Google (asociado con Warby Parker) y Samsung preparan sus propias soluciones con Gemini y tecnologías aliadas.
EL NUEVO ESTÁNDAR: “TRAE TU PROPIO DISPOSITIVO PORTÁTIL”
Para los proveedores de servicios turísticos, esta transformación implica evolucionar el concepto tradicional de Bring Your Own Device (BYOD) hacia “Trae tu propio dispositivo portátil”. La inversión dejará de centrarse en interfaces visuales de cara al cliente y se trasladará a infraestructuras de datos capaces de responder en tiempo real según la ubicación, el comportamiento y las necesidades inmediatas del usuario.
El impacto se sentirá en cada eslabón de la cadena:
* Aerolíneas: los pasajeros verán sus tarjetas de embarque o cambios de puerta de forma automática en su campo de visión, mientras que las tripulaciones podrán identificar las preferencias de los viajeros frecuentes de manera inmediata.
* Hoteles: permitirá la localización automática de habitaciones, recomendaciones personalizadas de servicios e incluso traducciones en tiempo real entre los huéspedes y el personal de servicio.
* OTAs y operadores: las aplicaciones se transformarán en asistentes contextuales. Al mirar un monumento, el viajero recibirá su historia o menús traducidos sin necesidad de sacar el teléfono del bolsillo.
DESAFÍOS OPERATIVOS Y PRIVACIDAD
Más allá de la experiencia del cliente, el análisis destaca fuertes ventajas operativas. Los equipos de mantenimiento y gobernanza podrán realizar inspecciones con manos libres, sincronizando grabaciones de vídeo directamente con los sistemas corporativos, lo que reduce los procesos manuales y acelera las auditorías.
El gran reto, no obstante, será la privacidad. Para ganar la confianza del usuario, la tendencia apunta al procesamiento de datos local (edge computing), donde las imágenes y el audio se analizan en el propio dispositivo y se descartan de inmediato, limitando los riesgos de almacenamiento de información personal mediante arquitecturas cerradas y geolocalización restringida.
