
Las entidades enviaron una nota al presidente del Directorio de la APN en la que plantean la necesidad de implementar protocolos de seguridad que permitan compatibilizar la conservación de la fauna con el desarrollo de la actividad turística, en lugar de mantener el cierre total del área de uso público. Según señalaron, hasta el momento no obtuvieron una respuesta oficial al pedido.
El reclamo también visibiliza el impacto que la medida genera sobre Colonia Carlos Pellegrini, una localidad cuya economía depende en gran medida del turismo de naturaleza y que afronta la temporada alta de invierno con uno de sus principales atractivos sin acceso para los visitantes. Prestadores locales advirtieron sobre cancelaciones de excursiones y pérdidas para el sector.
CONVIVENCIA CON EL YAGUARETÉ
Los operadores sostienen que la presencia de yaguaretés será cada vez más habitual como resultado del exitoso programa de reintroducción de la especie desarrollado en Iberá. En ese sentido, consideran que el desafío ya no pasa por evitar estos encuentros, sino por establecer normas claras de convivencia que permitan mantener abiertas las áreas de uso público de manera segura.
Entre las propuestas presentadas figuran la capacitación de guías y prestadores, el diseño de protocolos específicos para actuar ante avistamientos y la habilitación de circuitos alternativos cuando sea necesario, siguiendo experiencias aplicadas en otras áreas protegidas donde conviven visitantes y grandes felinos.
EL MONITOREO DE OMBÚ
Desde la Administración de Parques Nacionales recordaron que Ombú es un animal silvestre que se encuentra monitoreado mediante un collar satelital y que su desplazamiento responde a un comportamiento natural propio de la especie, por lo que puede coincidir con sectores de uso público.
Las autoridades recomendaron respetar la cartelería y las indicaciones de los guardaparques, no intentar acercarse ni alimentar al animal y comunicar inmediatamente cualquier avistamiento al personal del parque. Asimismo, solicitaron consultar los canales oficiales para conocer eventuales cierres preventivos y otras medidas vinculadas a la protección del yaguareté, declarado Monumento Natural Nacional.
Mientras tanto, el caso pone en la mesa de discusión un planteo que ahora deben planificar los operadores en conjunto con los guardaparques para continuar contribuyendo al creciente éxito de los programas de conservación. De hecho, el Parque Provincial Iberá continúa abierto al público y aplica un protocolo específico que incluye monitoreos permanentes y recorridos acompañados por guías habilitados, un modelo que los prestadores proponen analizar para el área nacional.
